El régimen cubano mata y el gobierno británico toca la lira - Cuba Archive

Intelliums
  • 27 noviembre, 2023
  • 0 Comments

El preso político Luis Barrios Díaz, de 36 años, murió el 19 de noviembre de 2023 mientras cumplía una condena de 6 años en una prisión de La Habana por participar pacíficamente en las manifestaciones en Cuba del 11 de julio de 2021. Tras enfermar el pasado agosto, el padre de un niño de seis años había sido trasladado a un hospital, que supuestamente no disponía de antibióticos para tratar su infección. Los médicos recomendaron su ingreso, pero las autoridades penitenciarias se negaron, alegando no disponer de suficiente combustible para su vigilancia. Se le negó atención médica mientras su estado empeoraba y respiraba con dificultad. Finalmente fue trasladado al hospital, donde se le extrajo con urgencia más de un litro de líquido de los pulmones, pero murió al día siguiente. El médico le dijo a la familia que no lo habían tratado a tiempo.

Las muertes por falta de atención médica dentro del sistema penitenciario cubano han sido habituales desde los primeros días de la revolución en 1959. Archivo Cuba ha documentado 345 casos individuales a lo largo de seis décadas; cada uno es un testimonio del sufrimiento humano y la pérdida evitable de la vida. Muchos más casos, probablemente miles, no han sido documentados, ya que el gobierno no permite el monitoreo de las prisiones y centros de detención, y es muy difícil recopilar la información.

Otras víctimas de falta de atención médica en las cárceles de Cuba: Rosario López Gómez, 1964; René Amoedo Bueno, 1968; Ramón Quesada González, 1970; César Páez Sánchez, 1977; Iyamil García Benítez, 2013; Hamell Mas Hernández, 2017; Raidel García Otero, 2018; Ariel Valdés García, 2021.

Cuba se burla perennemente de las normas internacionales
Las horribles condiciones de las mazmorras cubanas son bien conocidas a pesar de que Cuba ha ratificado numerosos acuerdos internacionales sobre derechos humanos, incluyendo la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. El que un régimen comunista totalitario incumpla sus compromisos es preocupante, pero no sorprendente. Lo que es insólito es que la comunidad internacional, incluida la mayoría de las democracias del mundo, no le pida cuentas y, en cambio, lo recompense una y otra vez con legitimidad, intercambios y apoyo.

Cuba arde y la realeza británica toma mojitos
Dos días después de la evitable muerte de Luis Barrios, el ministro británico para las Américas y el Caribe, el parlamentario David Rutley, realizó una agradable visita a Cuba para la firma de un nuevo «Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación». El Reino Unido se comprometió a reforzar la relación con el régimen cubano, que exaltó la oportunidad de mejorar la colaboración y estrechar los lazos. Ninguno de los comunicados públicos mencionó preocupación alguna por la soberanía secuestrada al pueblo cubano por 64 años ni por los innumerables y sistemáticos crímenes de lesa humanidad que comete el gobierno.

Ni siquiera una complaciente visita real a Cuba en marzo de 2019 por el entonces príncipe Carlos y su esposa Camila, ahora los reyes, logró hacer mella alguna en el obstinado enfoque represivo y de estado fallido de sus anfitriones. La gira de 3 días de la realeza incluyó mojitos, lujosos autos clásicos, la estatua de John Lennon y poses solemnes con la imagen del Che Guevara como telón de fondo. Excluyó todo encuentro con víctimas o mención a abusos de los derechos humanos.

El emisario de Su Majestad se doblega ante un diplomático cubano de bajo rango
En agosto de 2021, después de haberse reprimido violentamente las protestas masivas, encarcelado a cientos de manifestantes pacíficos y decretado una nueva ley cibernética, Antony Stokes, entonces embajador británico en Cuba (2016-2022), publicó un tuit crítico señalando que «el hostigamiento, las detenciones contra manifestantes pacíficos, los juicios sin el debido proceso y la censura… silencian voces legítimas y violan convenciones internacionales». Tras un regaño público del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, no tardó en expresar su agradecimiento por una audiencia sobre relaciones comerciales entre ambos países. El actual embajador, Sir George Hollingbery, se declara encantado del renovado deseo de su gobierno de buscar aspectos «mutuamente beneficiosos» con Cuba.

Según la Oficina de Estadísticas de Cuba, las exportaciones de Cuba al Reino Unido promediaron anualmente solo $10.3 millones en 2017-2022 (en su mayoría tabaco y licor), mientras que las importaciones anuales por Cuba desde el Reino Unido promediaron $39 millones al año en 2017-2021, subiendo a $117 millones en 2022. Según el Departamento de Negocios y Comercio del Reino Unido, el comercio total entre ambos países fue de 94 millones de libras esterlinas en los cuatro trimestres hasta el final del segundo trimestre de 2023, un aumento del 59.3% respecto al período anterior.

Los recientes incrementos comerciales son insignificantes en términos globales, pero representan intereses creados que probablemente explican el renovado atractivo de la relación bilateral. El que la democracia y monarquía constitucional británica no exprese siquiera un mínimo apoyo al oprimido pueblo cubano y a la democratización de Cuba es atroz, indignante, penoso, chocante… ¡inexcusable! Un posible, pero débil, pretexto sería que Canadá, España, Francia, Japón, Noruega, Suiza, Panamá, Brasil, Chile y otras democracias hacen lo mismo. Estados Unidos es el único país que impone sanciones limitadas a Cuba, que típicamente son criticadas. Es el mundo al revés…

Leave A Comment