Verdad y Memoria
La atención sobre Cuba en estos días está volcada al coronavirus y la crisis económica, pero la situación en las cárceles de Cuba sigue siendo una gran preocupación. Recientemente, Archivo Cuba recibió un informe sobre seis suicidios en tres cárceles de cientos de prisiones y centros de detención que existen en Cuba. Esta valiosa información fue recopilada por valientes activistas de derechos humanos dentro de Cuba en llamadas telefónicas con prisioneros en esas instalaciones. Debido a que todas las llamadas son monitoreadas, los reclusos que informaron sobre la muerte de sus compañeros de prisión fueron severamente castigados con 21 días en celdas de aislamiento, visitas familiares restringidas, la supresión de ciertos «derechos» establecidos por la Dirección Nacional de Prisiones y la prohibición de hacer más llamadas telefónicas.
Siempre hemos sospechado que ocurren muchas muertes no reportadas de personas bajo custodia en Cuba. A menudo se sospecha que los presos que «aparecen muertos» en sus celdas fueron asesinados por los guardias de la prisión y sus familias no reciben el certificado de defunción. Los guardias inducen al suicidio a muchos reclusos y muchos se quitan la vida por la combinación de las horribles condiciones en las que viven, el rigor de encierro, el maltrato por parte de los guardias, los castigos excesivos y frecuentes, la falta de atención médica y de medicamentos, junto con la angustia emocional por la separación de sus seres queridos.
Hasta la fecha, Archivo Cuba ha documentado 1,111 muertes bajo custodia (excluidas las de los pelotones de fusilamiento), así como 13 desapariciones forzadas de personas detenidas que se atribuyen al régimen de los Castro (de 1959 hasta el presente). Las muertes mencionadas incluyen 507 ejecuciones extrajudiciales, 22 en huelgas de hambre, 311 por denegación de atención médica o por razones de salud y 122 suicidios. Sin embargo, se cree que esta cifra es una fracción mínima de los casos reales, ya que los informes de las cárceles son extremadamente difíciles de obtener.
La vida de todos nos concierne, pero es de notar que la población carcelaria en Cuba es desproporcionadamente de la raza negra y una gran parte ha sido convicta por «crímenes» absurdos como la «peligrosidad social pre-delictiva» (la presunta propensión a cometer un delito), que se utiliza para encarcelar a hombres jóvenes simplemente por no tener empleo.
Una súplica a la comunidad internacional
Hacemos un llamado a los gobiernos, las agencias y organizaciones internacionales, así como las personas de influencia, a que soliciten acciones específicas por parte del gobierno de Cuba para proteger la vida de las personas detenidas y a que condicionen las relaciones políticas y económicas con Cuba, así como la ayuda, a que se corrija esta situación.
Testimonios excepcionales
Le invitamos a ver el testimonio del ex preso político y embajador Armando Valladares, en el cual relata el asesinato de su compañero preso político Ernesto Díaz Madruga. Es la primera de una serie de seis entrevistas filmadas recientemente por el galardonado cineasta cubano Eliecer Jiménez Almeida.
Nuestra base de datos de muertes y desapariciones actualmente tiene 11,120 registros de casos documentados, de los cuales 7,735 se atribuyen al régimen de los Castro.
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