El Consejo se fundó en mayo del 2007 con una coalición de treinta grupos de derechos humanos que hoy son casi setenta agrupaciones. Sus principios fundadores ostentan la gestión pacífica, el amor y la unidad fraternal y el compromiso con la verdad. Los “relatores” son más de 500 miembros de la sociedad civil cubana avocada a la lucha pacífica por los derechos humanos quienes realizan una labor de monitoreo así como de ayuda humanitaria. Alrededor de 50 presos políticos sirven de relatores dentro de las prisiones y logran sacar sus informes sobre los atropellos y las muertes que ocurren allí cuando tienen uso del teléfono o reciben visitas familiares.